Decir que Zuckie Cruz ha viajado casi todos los rincones del planeta no se fundamenta en la naturaleza hiperbólica que caracteriza a quienes vivimos en el Caribe, sino en un vasto almacén de recuerdos, fotografías y cachivaches que documentan y evidencian su ruta por tantas latitudes.

La puertorriqueña de 82 años de edad, comenzó desde temprano a germinar el interés y el entusiasmo por la aventura, la adrenalina y lo desconocido pues a sus veinte años, Cruz (a quien todos conocen cariñosamente como Zuckie) se movilizó para planificar un viaje a Europa en una época en que la noción de mujeres que viajaban sola era inconcebible.

“Yo había hecho planes para ir con unas amigas pero una tenía un novio, la otra se dejó de otro y cuando vinimos a ver nadie se ponía de acuerdo y se terminaba cancelando todo,”, explicó la ex profesora de cine de la Universidad de Sagrado Corazón, sobre el proceso de gestación de ese viaje primerizo. La viajera procede abundar que gracias a la asesoría de un amigo de la familia, quien hizo de París su tierra adoptiva por 17 años, fue que solidificó un viaje a cuatro ciudades de Europa Occidental: Madrid, Paris, Londres y Roma.

Cuando Zuckie decidió efectuar el viaje, la aventurera recuerda que era un martes, y ya el sábado abordaba un avión junto con una maleta que cargaba lo necesario (e innecesario) para pasar un mes al otro lado del Atlántico. Zuckie recordó que cuando llegó a su casa para compartirle la novedad a su mamá, esta le repicó la noticia con incredulidad y recelo. Sin embargo, la octogenaria, se había preparado para cualquier confrontación que pudiera suscitar, ya que, a sabiendas que el mayor percance iba a ser el financiamiento de su aventura, solicitó un préstamo del National City Bank a espaldas de su madre.

“Después de eso le perdí el miedo a viajar sola. Desde entonces cada vez que quería viajar lo hacía sola excepto más adelante cuando fui a Suramérica, ahí sí que las mujeres no podían viajar solas, los hombres eran muy agresivos”, puntualizó Cruz, refiriéndose al acoso y hostigamiento que experimentó en el continente.

Más adelante en su vida, Zuckie realizó tres jornadas meritorias de contar por su naturaleza intrépida. Visitó, los continentes de Asia y América del Sur y algunos países en Europa oriental. Sobre el primero, la trotamundos narró haber pasado catorce horas en un vuelo de Nuevo York con destino a Tokio, ciudad donde paso pocas horas, pues el enfoque del viaje giraba en torno a la China. Por lo que en Tokio recuperó la circulación en la sangre y las ansias de continuar su osadía. Entonces fue que la longeva abordó un vuelo de Tokio a Beijing, metrópolis que describió como “increíble”, de Beijing a Xi’an (ciudad que alberga los imponentes guerreros de terracota) y de Xi’an al sur del país donde “montamos un barco y subimos por todo el Ganges hasta Shanghái”, entabló.

Su travesía por América del Sur, sin embargo, fue una de experiencias alentadoras y de gran envergadura personal capaz de estimular el más firme de los espíritus. Según recuenta la viajera, comenzó el recorrido tras aterrizar en Manaos, ciudad adentrada en la amazona brasileña, donde agarró un barco que la navegó por gran distancia del río Amazonas. Ella continúa su alucinante historia con una mirada tierna y una sonrisa vehemente. “De ahí volamos a las Cataratas de Iguazú y de ahí volamos a Rio de Janeiro y fue una experiencia espectacular”, articuló, a la vez añadiendo que consiguió alojamiento con una amiga quien además le programó una agenda minuciosa y de gran aprovechamiento cultural.

Para continuar engalanando su gran repertorio mundial, la aventurera octogenaria cuyos años se camuflagean en su espíritu pícaro, comenzó su experiencia en Moscú con la articulación consoladora y experimentada de “Fíjate lo que es el mundo”, pues, según recuerda, durante los juegos panamericanos celebrados en Puerto Rico en el 1979, ella corría la mesa de prensa en el Caribe Hilton experiencia que la puso en contacto con representantes y delegados del mundo entero. Por lo que, le invadió una sensación de sorpresa cuando, saliendo de su hotel en la capital de Rusia, vislumbró a dos cubanos luciendo guayaberas que se encontraban allá como parte del equipo mediático del equipo de volibol de Cuba que competía en un torneo internacional. Los identifico casi de inmediato y se percató que los conocía de antemano.

Sobre su experiencia favorita viajando sola expresó que, “lo que me pasa es que como yo soy bien de teatro me encanta Londres, y siempre lo pasé y lo paso bien porque me puedo mover sola voy al teatro por las noches, no hay problemas con el idioma, los ingleses son espectaculares y pues a mí me encanta Inglaterra.”

Finalmente, Zuckie le aconsejó a las mujeres que estén inseguras o en vías de viajar solas que un bue pie forzado es “borrarte de la mente que tienes miedo. Tienes que tener cuidado cómo lo panificas, a qué lugares te metes, a qué horas sales”. Abundando que, según su experiencia, “lo mejor siempre es los primeros dos días hacer un tour organizado. Yo cojo un city tour en todas las ciudades, luego regreso a los lugares que quiero ver aún más por mi cuenta. Siempre ayuda tener un overview de la ciudad”.

Además de los viajes con fines recreativos, en la vida de Zuki no escasearon los viajes de trabajo, pues trabajando como productora de cine, la sanjuanera visito la ciudad de Santo Domingo, con estos fines.

Sin embargo, independientemente de la misión que carga ante cada experiencia en el exterior, su conocimiento es inspirador y alentador, pues con más de seis décadas viajando, la cineasta ha coleccionado un sinfín de recuerdos y ha sido testigo en primera personas de algunos de los acontecimientos históricos más importantes de la segunda mitad del siglo XX. Afortunadamente, nunca abandonó la misma intrepidez y curiosidad del porvenir con la que abordó su primer vuelo.