Asia es el continente más grande del mundo y sus destinos turísticos son tan variados

como quienes llegan a explorarlos. El continente se ha lucrado de una reciente ola de viajeros

que aterrizan en suelo asiático por varias razones que fluctúan entro lo espiritual y holístico, a lo

arquitectónico e histórico. Por lo que debido al auge que ha cobrado esos destinos, cada año más

personas cruzan el globo desde el Occidente y aterrizan en el Oriente con mochila sobre la

espalda, mapa en mano y con un espíritu gallardo e inquebrantable.

Las mujeres también caemos en esa piscina de turistas, pues al igual que los varones

miran deseosamente las experiencias que les aguardan en el Pacífico, algunas mujeres se

destacan por el motor impertérrito que las lleva a abordar un vuelo sola a Asia, sin agenda, sin

esquemas y por una duración indeterminada.

A veces miramos de reojo algunos destinos los cuales no nos inspiran confianza. De

hecho, a veces inspiran recelo y aprehensión. Y es que existen razones justas para evitar peligros

y riesgos innecesarios que las cifras de tantas ciudades han cumplido el cometido de ahuyentar.

No obstante si la razón principal de evadir Asia es la antepuesta, las estadísticas de criminalidad

son mucho menores en algunas ciudades del continente que en varios paradores de los Estados

Unidos y otros países.

Por ejemplo, la república de Singapur al Sureste de Asia es una isla en la Península de

Malaya en la cual solo 1.1 por ciento de la población de viajeras reportaron haber experimentado

robo y el 98% de ellas indicaron sentirse seguras al caminar de noche. A pesar que hace diez

años no se consideraba un paraje atractivo, el país ha logrado reinventarse y cambiar el discurso

a su favor. Adicionalmente, Hong Kong, región especial administrativa de la República de

China, figura entre las alternativas turísticas en el Oriente. A la misma le distinguen el perfil de

rascacielos imponentes y la abarcadora población de siete millones de personas. No obstante sus

urbes resultan ubicarse entre las más seguras del mundo componiendo una cifra de 1.1 por ciento

de casos de asalto y robo y un total de 88 por ciento de la población turística que expresa sentirse

segura caminando luego de la puesta de sol.

Otro ejemplo es la nación de Japón, que consiste de un conglomerado de islas al este de

Asia ubicadas en el Océano Pacífico. Los índices de seguridad prueban ser sumamente

provechosos para la viajera ya que la criminalidad del país es baja, englobando menos del diez

por ciento de la población que ha curtido robos y alrededor del 75 por ciento de la población total

expresar sentirse segura.

Finalmente, a pesar que los viajes a los paradores en Asia se han visto focalizados en

países como Tailandia, Camboya, Indonesia y Vietnam, los destinos antepuestos son alternativas

de viaje más seguras y de igual potencial de aprendizaje y enriquecimiento para la viajera audaz.